El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha publicado en febrero de 2025 una actualización de sus Recomendaciones sobre la lucha contra el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y el financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva.
Estas modificaciones reflejan la evolución de las amenazas globales y buscan fortalecer los mecanismos de prevención y control en los países miembros. A continuación, se detallan los principales cambios introducidos respecto a la anterior actualización de diciembre de 2023
1. Enfoque Reforzado en la Prevención del Financiamiento de la Proliferación
Uno de los cambios más relevantes es el mayor énfasis en la lucha contra el financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva. Ahora, las recomendaciones del GAFI 2025 establecen lineamientos más estrictos para que los países identifiquen, evalúen y mitiguen estos riesgos de manera efectiva, alineándose con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Acciones que deben tomar las organizaciones:
- Revisar sus matrices de riesgo para incluir el financiamiento de la proliferación.
- Implementar controles internos que aseguren la detección de transacciones sospechosas relacionadas con este tipo de financiamiento.
- Capacitar al personal en identificación de riesgos asociados.
2. Fortalecimiento de la Transparencia en la Propiedad Beneficiaria
Las Recomendaciones 24 y 25 han sido revisadas para exigir medidas más estrictas sobre el acceso a la información de los beneficiarios finales de las entidades jurídicas y estructuras legales. Esto busca prevenir el abuso de sociedades ficticias para ocultar fondos de origen ilícito.
Acciones que deben tomar las organizaciones:
- Implementar procesos más rigurosos de debida diligencia en la verificación de clientes y socios comerciales.
- Mantener bases de datos actualizadas con información sobre beneficiarios finales.
- Asegurar que el acceso a estos datos sea ágil para reportes a entidades reguladoras.
3. Regulación de Nuevas Tecnologías y Activos Virtuales
En la Recomendación 15 se han incorporado requisitos adicionales para la supervisión de los proveedores de servicios de activos virtuales. Ahora, estos deben registrarse y estar sujetos a un monitoreo efectivo para prevenir su uso en actividades de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.
Acciones que deben tomar las organizaciones:
- Establecer controles de monitoreo de transacciones con criptomonedas.
- Evaluar la relación con proveedores de servicios de activos virtuales y exigir certificaciones de cumplimiento.
- Actualizar los programas de capacitación para el personal en materia de tecnologías emergentes y sus riesgos asociados.
4. Refuerzo en las Medidas de Debida Diligencia
La Recomendación 10 sobre debida diligencia del cliente ha sido actualizada para exigir controles más rigurosos en transacciones de alto riesgo, incluyendo aquellas relacionadas con activos digitales. Además, se ha reforzado la obligación de monitorear de forma continua las relaciones comerciales.
Acciones que deben tomar las organizaciones:
- Implementar mecanismos de debida diligencia reforzada para clientes de alto riesgo.
- Asegurar la automatización de sistemas de monitoreo de transacciones sospechosas.
- Establecer procedimientos de revisión periódica de los perfiles de riesgo de los clientes.
5. Endurecimiento de Sanciones Financieras Dirigidas
Las Recomendaciones 6 y 7 han sido ajustadas para mejorar la implementación de sanciones financieras dirigidas contra el terrorismo y la proliferación de armas. Ahora, los países deben establecer mecanismos más eficientes para la aplicación de sanciones y evitar su evasión.
Acciones que deben tomar las organizaciones:
- Asegurar que sus sistemas de cumplimiento incluyan verificaciones constantes de listas de sanciones.
- Aplicar medidas de bloqueo inmediato a transacciones con entidades o personas sancionadas.
- Capacitar al personal sobre los cambios en la normativa de sanciones.
6. Mayor Control sobre Organizaciones sin Fines de Lucro
En la Recomendación 8, se ha enfatizado la necesidad de un enfoque basado en riesgo para supervisar a las organizaciones sin fines de lucro (OSFL), asegurando que no sean utilizadas indebidamente para el financiamiento del terrorismo sin afectar su operación legítima.
Acciones que deben tomar las organizaciones:
- Evaluar y categorizar el riesgo de relaciones con OSFL.
- Exigir documentación y verificaciones adicionales a entidades del tercer sector.
- Implementar controles específicos sobre el origen y destino de fondos donados.
7. Ampliación de la Cooperación Internacional
Las Recomendaciones 36 a 40 han sido modificadas para fomentar una colaboración más eficaz entre los países en la lucha contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo. Se han establecido nuevos mecanismos para mejorar el intercambio de información y la asistencia legal mutua.
Acciones que deben tomar las organizaciones:
- Mejorar los protocolos de intercambio de información con filiales y empresas aliadas en el extranjero.
- Mantenerse informados sobre acuerdos internacionales y tratados de cooperación en materia de cumplimiento.
- Participar en foros y capacitaciones internacionales sobre mejores prácticas en cumplimiento.
La actualización de las Recomendaciones del GAFI en 2025 refuerza los esfuerzos globales para combatir las amenazas financieras emergentes. Las empresas con sistemas de cumplimiento deben adaptarse a estos nuevos requerimientos para fortalecer sus controles, mejorar su capacidad de detección de riesgos y garantizar el cumplimiento de la normativa internacional.
Con un enfoque proactivo, pueden reducir su exposición a sanciones y contribuir a un sistema financiero más seguro y transparente.